lunes, 29 de diciembre de 2008

St Eustatius

Una de las carreteras mejor conservadas de la isla.


ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)
Definitivamente esta isla es el lugar que necesita cualquier persona que quiera alejarse del estrés, porque aquí está lo contrario.
Poca actividad para hacer. Pero la intensa fauna y naturaleza viva que esta isla tiene hace que encuentres inesperados quehaceres. Hoy he terminado de comer, me he puesto a trabajar con el ordenador y en uno de los descansos he salido a la puerta de casa que da a un jardín y frente a este hay una "carretera" (más bien camino, pero de las mejor conservadas de la isla). He decidido salir a pasear uno metros y me he encontrado con una vaca y un toro!! Me ha impactado, ellos ahí tranquilos, comiendo, y yo con una camiseta ROJA(ya sabéis, los toros no hacen caso al rojo, es sólo un "rumor"). De repente sale un perro ladrándoles y el de los cuernos ha ido tras él, y, claro... ¿hacia dónde iba el perro? en efecto, hacia mí, los dos corriendo a casa. Ha sido interesante, en mi cabeza no dejaba de pasar el nombre de quien me regaló esta camiseta.
Bien, después he vuelto a salir a pasear y cerca de casa he encontrado una pequeña cabrita (chivo) debajo del coche... En fin, que el coche no puede moverse hasta que el pequeño decida salir de ahí abajo.
Ha llovido mucho, y la cima del volcán se veía cubierta por la poco nítida niebla gris. Justo a su extremo un arcoiris brillaba frente al mar al tiempo que no dejaba de llover. Fascinante...




El cabrito (chivo).

sábado, 27 de diciembre de 2008

St Eustatius.

La única carretera que me lleva a casa. El cerdo parece ser que es mi guía.

ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS).-
Una vez sales del centro de Oranjestad, la capital, la sensación de que estás en un área rural alejada de cualquier elemento de civilización está presente en todo momento.
Cuando vuelves caminando hacia tu casa es más que probable que, entre los arbustos, se te aparezca una cabra, vaca, cerdo, etc Es fascinante. Sin embargo, es una realidad decir que al principio de estar aquí, la idea de caminar de noche por estos parajes no se me hacía de los más sugerente. Pero poco a poco voy acostumbrándome.

Hoy las olas del mar son increíbles. Yo nunca he visto olas con tanta fuerza, altura y velocidad como las que hay hoy por aquí, el viento está fatal.

jueves, 25 de diciembre de 2008

St Eustatius, Navidad

Algún lugar de St Eustatius entre la ciudad y la playa de Zeelandia (como fondo el Volcán).

ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS).-
Mi Nochebuena ha sido tranquila, como era de esperar. La gente aquí es muy acogedora, me han invitado a una especie de merienda (en España diría que una tarde de "tapas").
Pero a las 20:00 terminó todo.
Las grandes casas que hay están repletas de luces de colores navideños por un lado y, por otro, absolutamente nada.

Bien, pero hay cosas que llaman la atención, he ido a cortarme el pelo en este día tan emotivo, ha sido curioso ver tucanes y papagayos de cerámica (algo propio de climas tropicales) al lado de un muñeco de nieve de papel.
La peluquera, dominicana, estaba rodeada por seis niños que entraban y salían del local gritando. Parece que le hacen compañía. Mientras me toca el pelo, para, grita en inglés que estén quietos y, como si nada, continúa con nuestra conversación.

Hoy es Navidad (también mi cumpleaños), iré a la playa...

lunes, 22 de diciembre de 2008

St Eustatius

Una tienda y casa en Oranjestad, capital de St Eustatius.


ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)

“St Eustatius tiene muchas sorpresas”, escuché dentro del coche mientras mi amigo (nativo de Antillas) conducía. En ese instante un frenazo en seco del coche hace que la sensación de alerta en esa fantástica noche de Statia esté presente, miro delante mía, hay dos vacas muy grandes.

Pues así es esta ciudad, en pleno centro de la isla, entre las tiendas y bares, dos vacas por ahí paseando. Lo curioso es que absolutamente siempre encuentras algún animal: gallinas con sus poñuelos mientras tú estás en un banco sentado viendo el mar, o un grupo de cabritos,…

Eran algo así como las 22:00 de la noche, veníamos de tomar algo en un bar que se encuentra debajo de la montaña que aguarda el fuerte más importante y todo Oranjestad (capital de St Eustatius). Estábamos sentados en la mesa, a orilla del agua, la claridad del cielo estrellado me encanta en esta isla, nunca lo he visto antes tan nítido y absolutamente libre de contaminación. Sólo había un par de clientes más sentados en la barra, nosotros en una mesa. Todos los pocos veleros de la isla estacionados aquí. La música no acompaña, pero tiene su encanto (comienza con los BACKSTREET BOYS, sigue una canción antiquísima de Madonna y terminó Gloria Estefan). Desde luego, tienen para todos los gustos.



sábado, 20 de diciembre de 2008

St Eustatius

Vista desde la cima de la montaña opuesta al volcán. En segundo plano, izquierda, St Kitts con su nube siempre estancada.

ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)

Hoy he despertado con ganas de caminar por la naturaleza, y así lo he hecho.
He cogido mi agua, cámara de fotos y un par de naranjas con rumbo al otro extremo del volcán de la isla. La isla es plana excepto a sus dos extremos, en uno está el famoso QUILL y, en el otro, unas montañas.
Primero caminas cuesta arriba una montaña, después la bajas y te encuentras con una gigante aldea que termina en el mar, no hay nadie, sólo naturaleza: Miles de mariposas, telas de arañas increíbles, restos de alguna iguana con problemas gastrointestinales,... Recuerda a uno de esos paisajes que se ven en películas como PARQUE JURÁSICO. Una vez llegas a la aldea empieza lo duro, la subida hasta esa montaña. Estaba emocionado porque sabía que iba a obtener la mejor vista de St Eustatius. Es difícil llegar porque hay que escalar por rocas deslizantes, después caminar por espesas hierbas que alcanzan mi cintura y no dejan ver qué estoy pisando, cientos de arañas de todos los tipos y colores, pájaros,... A medida que vas subiendo las dos horas y media de camino que me esperan, van mirando atrás y, a pesar del vértigo, se ve el océano y sus fuertes olas. Continúas un poco y a tus espaldas vas viendo la punta del volcán que está al otro lado de la isla.
Cuando alcanzo la cima necesito 10 minutos para sentarme y tomar aire, no puedo más, exhausto. Me tomo una naranja y comienzo con mis fotos.
El atardecer comenzará y no quiero quedarme allí...
Voy bajando...

domingo, 14 de diciembre de 2008

St Eustatius

Iglesia Católica de St Eustatius


ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)

Paseando por la pequeña ciudad de la isla, su capital, Oranjestad, me he percatado de que hay más calles asfaltadas de lo que parecía desde el aire. Hay plazas en las que estás de lujo para escribir, pensar, fotografías o pensar en nada. En todas te encuentras el mar en algún rincón, además hay sorpresas, puede visitarte uno de los miles de pollos y gallinas que hay salvajes en la isla o algunos de las cabras que por aquí pasean a sus anchas. Glamour y tradición, un mezcla feroz, me gusta.
El centro es pequeño a primera vista. Pero cuando crees que has visitado todo, descubres que lo que no parece una calle tiene secretos, como un cementerio antiquísimo o una amplia sinagoga.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

St Eustatius

Cañones en "The fort of the Windt". Detrás, St Kitts y Nevis.

ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)

Una de mis mayores sorpresas en este pequeño territorio del Caribe es la cantidad de historia que posee. Y no me refiero a esa que sólo se ve en libros, sino historia materializada: Grandes fuertes que sirvieron en la guerra para derrotar a los Estados Unidos, casas perfectamente conservadas de ricos negreros,...
En la imagen se ve un fuerte y detrás la isla (y país) de St Kitts y, en un segundo plano aún mayor, la isla de Nevis.
Las nubes nunca dejan ver la cima de la montaña que reina sobre St Kitts, es curioso, mires cuando mires ellas siempre están ahí, celosas guardan el secreto.