Una tienda y casa en Oranjestad, capital de St Eustatius.
ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)
“St Eustatius tiene muchas sorpresas”, escuché dentro del coche mientras mi amigo (nativo de Antillas) conducía. En ese instante un frenazo en seco del coche hace que la sensación de alerta en esa fantástica noche de Statia esté presente, miro delante mía, hay dos vacas muy grandes.
Pues así es esta ciudad, en pleno centro de la isla, entre las tiendas y bares, dos vacas por ahí paseando. Lo curioso es que absolutamente siempre encuentras algún animal: gallinas con sus poñuelos mientras tú estás en un banco sentado viendo el mar, o un grupo de cabritos,…
Eran algo así como las 22:00 de la noche, veníamos de tomar algo en un bar que se encuentra debajo de la montaña que aguarda el fuerte más importante y todo Oranjestad (capital de St Eustatius). Estábamos sentados en la mesa, a orilla del agua, la claridad del cielo estrellado me encanta en esta isla, nunca lo he visto antes tan nítido y absolutamente libre de contaminación. Sólo había un par de clientes más sentados en la barra, nosotros en una mesa. Todos los pocos veleros de la isla estacionados aquí. La música no acompaña, pero tiene su encanto (comienza con los BACKSTREET BOYS, sigue una canción antiquísima de Madonna y terminó Gloria Estefan). Desde luego, tienen para todos los gustos.
