sábado, 20 de diciembre de 2008

St Eustatius

Vista desde la cima de la montaña opuesta al volcán. En segundo plano, izquierda, St Kitts con su nube siempre estancada.

ST EUSTATIUS (ANTILLAS HOLANDESAS)

Hoy he despertado con ganas de caminar por la naturaleza, y así lo he hecho.
He cogido mi agua, cámara de fotos y un par de naranjas con rumbo al otro extremo del volcán de la isla. La isla es plana excepto a sus dos extremos, en uno está el famoso QUILL y, en el otro, unas montañas.
Primero caminas cuesta arriba una montaña, después la bajas y te encuentras con una gigante aldea que termina en el mar, no hay nadie, sólo naturaleza: Miles de mariposas, telas de arañas increíbles, restos de alguna iguana con problemas gastrointestinales,... Recuerda a uno de esos paisajes que se ven en películas como PARQUE JURÁSICO. Una vez llegas a la aldea empieza lo duro, la subida hasta esa montaña. Estaba emocionado porque sabía que iba a obtener la mejor vista de St Eustatius. Es difícil llegar porque hay que escalar por rocas deslizantes, después caminar por espesas hierbas que alcanzan mi cintura y no dejan ver qué estoy pisando, cientos de arañas de todos los tipos y colores, pájaros,... A medida que vas subiendo las dos horas y media de camino que me esperan, van mirando atrás y, a pesar del vértigo, se ve el océano y sus fuertes olas. Continúas un poco y a tus espaldas vas viendo la punta del volcán que está al otro lado de la isla.
Cuando alcanzo la cima necesito 10 minutos para sentarme y tomar aire, no puedo más, exhausto. Me tomo una naranja y comienzo con mis fotos.
El atardecer comenzará y no quiero quedarme allí...
Voy bajando...